lunes, 1 de marzo de 2010

Quienes somos

Introducción

Somos un grupo de estudiantes de la Facultad de Periodismo de la U.N.L.P, y este blog educativo es parte de un trabajo que estamos realizando para el curso introductorio de nuestra carrera.

Nos proponemos con el mismo, abordar el tema de la militancia universitaria, sus características, su historia. Como fenómeno social, actual y pasado, como proceso que ha generado la universidad que hoy tenemos. Sin tomar partido, les contaremos lo que podamos sobre todo esto, desde lo mas pequeño a lo más grande. Hasta tanto, paciencia.

El blog está dirigido a los estudiantes universitarios, a los alumnos del secundario que estén interesados en empezar a estudiar y a los jóvenes que, tal vez, algún día decidan ingresar en la Universidad. A su vez, adultos y padres de alumnos, podrán tener una idea de cómo funcionan los centros de estudiantes, para conocer más en profundidad esa actividad, que a veces interesa a sus hijos.

La idea es generar polémica con nuestras palabras, así que desde ya, los invitamos a decirnos lo que les parezca, como también a contribuir, si así lo desean, con información de cualquier tipo. Pueden hacerlo a este mail: grupoblogmilitante@gmail.com.

¿Qué es un centro de estudiantes?

¿Qué es un centro de estudiantes?

Un centro de estudiantes es la entidad que tienen los alumnos para ser representados en una facultad. Comienza como una agrupación que da a conocer sus ideales y propone ayudarlos, posteriormente, se postula y es elegida mediante elecciones democráticas y obligatorias.

Surge por problemáticas que hay dentro de una facultad, el centro mediante sus herramientas busca solucionarlas.

“La facultad vendría a ser un país, las secretarías serían los ministros y el centro el presidente; el consejo académico: el senado. Para presentar un proyecto es necesario ser evaluado previamente en mesa de entrada para luego ser aprobado.” Nos contaba un militante de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.

Tiene distintas funciones: reparte becas y pasantías. La asistente analiza y evalúa si realmente el solicitante cumple con los requisitos. Escucha y atiende inquietudes estudiantiles, como cambios de horario de alguna cursada y genera más bandas horarias. Representa a los alumnos con algunos reclamos no observados por las autoridades pertinentes.

Conclusión: un centro de estudiantes funciona como mediador entre los estudiantes y la facultad.

A pesar que haya alumnos que no formen parte del centro de estudiantes o de ninguna agrupación, la militancia está presente todo el tiempo en nuestras vidas de forma implícita.

Por ejemplo, una persona que forma parte de una banda de rock o una murga, está militando, porque tiene objetivos que busca llevar a cabo, y hacerles llegar a la gente sus ideales.

“Hay un descreimiento de la política, por eso no existe una participación mayoritaria. La política es la única herramienta de participación que puede generar la organización, la organización genera cambios." Nos contaba un militante, integrante de una agrupación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.

En base a entrevistas realizadas a estudiantes de distintas facultades considero que los centros de estudiantes tendrían que dar a conocer su funcionamiento, su objetivo y sus pautas para llevarlo a cabo ya que, muchos estudiantes no militan por miedo a ser juzgados por las autoridades de una universidad, y por no conocer y/o entender el funcionamiento del organismo.

Por: Julieta Villamayor

De la Reforma a la Rosca: 92 años de Militancia Universitaria

De la Reforma a la Rosca: 92 años de Militancia Universitaria

Existen muchas cosas que vemos a diario en nuestras facultades:

Carteles, pancartas, mesas con panfletos, pintadas con mensajes sutiles y no tan sutiles, peleas, acuerdos, manifiestos, posiciones antagónicas, verticales, horizontales, diagonales, luchas y claudicaciones, victorias y derrotas, derechos que se defienden y derechos que se ignoran, banderas rojas, azules, amarillas, verdes, moradas, negras, naranjas, brillantes, opacas, fiestas, campañas, plataformas, remeras, revistas, gritos, diálogos, argumentos y contra argumentos, asambleas convocadas y asambleas espontáneas.

En resumen: vemos militancia, vemos chicos y chicas, hombres y mujeres como nosotros que mas allá de su ideario político y filosófico tienen en claro una versión de la universidad que no es la que existe y a la cual hay que perseguir y conseguir. Pero todo esto, todas estas pasiones con matiz político tienen un origen (o varios) y una historia, tienen antecedentes. El antecedente más grande en nuestra universidad argentina es, sin lugar a dudas, el proceso de Reforma Universitaria que se llevo a cabo en la Universidad de Córdoba a partir de 1918.

Repasemos un poco de que se trató este proceso:

-Desde el siglo 17 se fueron fundando en la Argentina varias universidades: Córdoba en 1613 (aunque fue elevada al rango de Universidad en 1800), Buenos Aires en 1821 y, La Plata en 1892. Estas casas de estudios fueron fundadas por entidades religiosas pertenecientes al clero político, como los jesuitas. Su forma de organización era sumamente diferente a lo que entendemos hoy por universidad, desde los contenidos dictados hasta la elección de los profesores y los requisitos impuestos a los alumnos.

Con un claro corte clerical, combinaban la enseñanza científica con la teológica, además de una matización y un marco ideológico muy determinado de los contenidos que quizás perdure hasta nuestros días.

En aquella época, las facultades estaban regidas por organizaciones llamadas ‘Academias’, constituidas por grupos de profesionales de clase alta, docentes universitarios, sacerdotes y miembros del clero; muchos cuyos integrantes tenían gran proyección política. La pertenencia a estos grupos era vitalicia, y en caso de quedar un cargo vacante, el reemplazante era elegido por los propios miembros, hecho que generaba una concentración del poder en un grupo muy determinado de personas que no se modificaba ni por el paso del tiempo ni por la voluntad, más que la de ellos mismos.

En este marco y a principios del siglo 20, se comenzaron a escuchar voces de protesta desde el estudiantado. En 1919, particularmente en la Facultad de Medicina y, a raíz de un cambio en el régimen de prácticas de internación en el Hospital de Clínicas, que dependía de la Universidad, se generó la primer protesta masiva de estudiantes. Una temática dio paso a la otra y la protesta se volcó hacia reclamos más amplios, como la legitimidad del rector, la libertad de cátedra, el gobierno estudiantil, la docencia libre, la renovación de contenidos, el cambio hacia lo científico en detrimento de lo dogmatico y, la apertura de las universidades a la sociedad.

Los estudiantes fueron agrupándose en la lucha por conseguir lo que se reclamaba y declararon una huelga general estudiantil en marzo de 1918 a la que adhieren sectores muy diversos de la sociedad cordobesa. El gobierno nacional de Hipólito Yrigoyen, primer gobierno electo por el sufragio universal, secreto y obligatorio instaurado por la ley Sáenz Peña, no pasó por alto la situación y decidió atenderla sin reprimirla, enviando como mediador al Procurador de la Nación, el Dr. Matienzo.

Este hombre propone una reforma, que es aceptada y acto seguido, se convocan a las primeras elecciones para elegir autoridades. Pero las viejas prácticas persisten y una asamblea, conformada por los miembros de la academia, elige rector a un miembro del clero, anulando todo lo conseguido.

Este es el punto de inflexión que impulsa a los estudiantes organizados a tomar las

instalaciones de la Universidad, impidiendo la asunción del nuevo rector y declarando la huelga nuevamente.

En abril de 1918, se conforma la FUA (Federación Universitaria Argentina), presidida por Osvaldo Loudet, uno de los grandes impulsores de la Reforma junto a Roca, Barros y Bordabehere. Este fue el comienzo de la lucha estudiantil por obtener una universidad verdaderamente democrática.

A partir de estos hechos, la universidad comenzó a transformarse, no de manera fácil, ya que la lucha fue constante y por más de 30 años, hasta llegar a ser lo que hoy conocemos, tanto en su forma de gobierno, estatutos como en su organización docente.


Ya pasaron 92 años desde aquellas revueltas y huelgas, desde los discursos del gran Deodoro Roca y de la confluencia de tantos sectores políticos y sociales distintos bajo la bandera de la Reforma. Y bastante ha cambiado todo en 92 años….

Los ideales de la Reforma Universitaria, los motivos que impulsaban a aquellos estudiantes no son distintos de los que impulsan a los militantes de hoy, pero las formas y las prioridades han cambiado considerablemente.

Hoy, podemos ver de manera sistemática en todas las facultades como las agrupaciones se encuentran en un estado de guerra civil permanente, en una pelea (ya no discusión) de unos contra otros que arrastra y desdibuja los ideales y las metas.

Busquemos un ejemplo que clarifique un poco lo que digo:

Uno entra a cualquier universidad y es recibido con una sonrisa por un miembro de la agrupación 1 que le dice: “nosotros somos los mejores, los únicos que podemos conseguir una facultad mejor”. Acto seguido, es interceptado por un miembro de la agrupación 2 que le dice: “los de la 1 son todos chorros, nosotros somos los mejores, los únicos que podemos conseguir una facultad mejor”. Acto seguido, nos sale al cruce un miembro de la agrupación 3 que nos dice: “los de la 1 y la 2 son todos chorros, nosotros somos los mejores, los únicos que podemos conseguir una facultad mejor” y así sucesivamente. Los militantes de hoy están más preocupados por aclarar que los demás están equivocados que por demostrar que ellos tienen razón.

Los argumentos del por qué hay que elegir a tal o cual agrupación solamente hablan de lo malas que son las demás… ¿O sea que tenemos que elegir por descarte? Es ridículo.

El nivel de la discusión política ha bajado muchísimo. Es muy desagradable escuchar como se describen y descalifican las agrupaciones entre si: “peronchos, troskos, fachos, zurditos, independientes? Chorros, alquilados, pagos, mafiosos, re Bolu cionarios, ignorantes, entre otros calificativos. (Todas estas palabras las escuché en un solo día de charla con distintas agrupaciones en la Facultad de Derecho).

Cada militante está cerrado y encerrado en su idea y no tiene ninguna intención de escuchar a los demás y, los demás no tienen ninguna intención de hablarle a alguien. Además, en medio de esta coyuntura, los partidos políticos están demasiado inmiscuidos en la vida universitaria, desvirtuando todo, desde los reclamos hasta las banderas.

Probablemente, los militantes que en este momento estén leyendo estas páginas quizás estén en desacuerdo conmigo y dirán: “¿este que sabe?”. Sepan que yo también milité varios años y que también hacía lo que arriba digo.

La universidad se usa como trampolín político o como plataforma desde donde lanzar campañas o movimientos, desde los más masivos y clásicos partidos políticos hasta los movimientos sociales más combativos y populares. Un gran abanico de posiciones políticas confluyen en las facultades, pero todos caen en las mismas prácticas y vicios.

Considero que esta tendencia se debe a que la mira y el objetivo de la militancia universitaria se ha corrido un poco de su eje. Los ideales de la Reforma Universitaria, sus pensadores y, sus militantes han sido un poco olvidados.

A continuación, les presentamos una encuesta realizada a militantes de diversas agrupaciones políticas de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social:

¿Quién fue Deodoro Roca? Encuestados: 23 Respuestas correctas: 1
¿Quién fue Osvaldo Loudet? Encuestados: 23 Respuestas correctas: 2
¿Cuándo se conformó la FUA? Encuestados: 23 Respuestas correctas: 4
¿Cuándo y dónde fue la primer Reforma Universitaria argentina? Encuestados: 23 Respuestas correctas: 12

Los resultados son claros y evidentes. Existen documentos que maravillosamente sintetizan los ideales de la revolución y la militancia universitaria, como el “Manifiesto Liminar” escrito por Deodoro Roca en el que dice frases como: Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclama el sentimiento y el concepto moderno de las universidades. El chasquido del látigo sólo puede rubricar el silencio de los inconscientes o de los cobardes. La única actitud silenciosa, que cabe en un instituto de Ciencia es la del que escucha una verdad o la del que experimenta para crearla o comprobarla.”.

No creo que muchos militantes, o al menos no los encuestados, ya que sólo uno de ellos sabía quien era Roca, hayan leído el mencionado texto.

La militancia es algo hermoso, fundamental, vital para la construcción de espacios de cambio, vital para la formación de líderes positivos que saquen a nuestro país de la situación en la que se encuentra, es algo que hay que fomentar y extender pero, con objetivos claros, con ideas concretas, con prácticas productivas. Recordando para qué están esas mesas, esas banderas, esas remeras y esas campañas para defender la Universidad, entendiendo que la educación es uno, sino el más importante, medio para lograr la transformación que la sociedad necesita.

Eso es el verdadero sentido de la militancia universitaria, no el circo en el que se convirtió, una batalla constante por el poder que hace olvidar las verdaderas razones de la militancia y que anula los objetivos nobles que los militantes tienen.

La militancia necesita y merece una reivindicación. Y solo con la renovación mirando hacia los orígenes de todo el movimiento se puede lograr.

Termino diciendo a todos los militantes que lean estas páginas, que se tomen el tiempo de leer e investigar a los ideólogos de la Reforma y que repiensen en el seno de las agrupaciones a las que pertenecen, si los objetivos siguen claros y si las prácticas no se han desviado. Y a los que no son militantes que también estén leyendo este blog, les doy un consejo que en realidad es un pedido: Militen!

Por Pablo Martinenco

La militancia y el "American way of life" no van de la mano (opinión)

La militancia y el "American way of life" no van de la mano

Sin jóvenes idealistas, ¿Quién se encargará del mundo en un futuro?

Durante la década de los '60, jóvenes de todo el mundo levantaban banderas defendiendo ideales. Creían en el cambio y la utopía como algo posible y estaban dispuestos a dar sus propias vidas por lo que ellos consideraban un mundo mejor.

La militancia estaba sumamente instalada, y el eje de concentración principal eran las universidades. "La mayoría de los jóvenes militaban, lo anormal era no hacerlo" cuenta Graciela, remontándose a sus años de juventud.

Esta realidad difiere mucho de la que se vive hoy en día. El sentido de la acción en masa es algo que se perdió. La mayoría de los jóvenes en la actualidad no se preocupan por proyectos colectivos, no creen en utopías ni en opresores y oprimidos.

Los años de la última dictadura militar paralizaron la participación política social: se proscribieron todos los partidos, se controlaban a las universidades y se prohibieron los centros de estudiantes.

Luego, con la democracia, sobre todo entre 1989 y 1999, se logró instalar el proyecto político del neo liberalismo, que acarreaba consigo al consumismo y la vanguardia. De esta manera se logró llevar a la población (a parte de ella) a un pensamiento de felicidad inmediata y efímera desde lo material. Esta forma de colonialismo cultural es conocida como el "American way of life", que tiene sus bases en el individualismo.

Cierto es, que a pesar de todo sigue habiendo militancia, pero ahora son los pocos los que lo hacen; es que hay un detalle que debemos tener en cuenta: la militancia de los '60 acabó en un genocidio a nivel mundial, y los gajes se sintieron y se sienten actualmente.

"Nos han hecho creer que eso ya pasó" decía Marcos, un maestro de grado sumamente interiorizado en el tema. "La presión cultural lleva a creer que el pasado está muerto, y el pasado está más vivo que nunca. Fijate cómo funciona la naturaleza, vos tiras una semilla al piso, esa semilla necesita agua, y acá hay mucha agua".

Como el "American Way" sienta sus bases en el individualismo, el mundo va a quedar en manos de unos pocos. Quizás es mucho más impactante un ideal impuesto, que afecta directamente los valores e intereses de las personas, que la acción armada; este se instala en lo cotidiano pasando casi desapercibido.

Dadas las circunstancias no se puede ser muy optimista en el tema, pareciera que el neo liberalismo llegó para quedarse, y la brecha se hace cada vez más larga. Los últimos años nos han hecho creer que la política es mala, sucia, y que lo mejor es mantenerse al margen. Pero son los jóvenes los que resultan mayormente afectados, ya que esta es la única forma de política que conocieron en carne propia.

Entonces, sin jóvenes idealistas ¿Quién se encargará del mundo en un futuro? ¿Será que el fin de este modelo de vida es dejar el poder en manos de unos pocos interesados? La verdad es que si el ideal último de la realidad es la vida y la supervivencia del ser humano, uno va a tener que recapitular un poco.

Por Charo Zeballos

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Entrevista a Paúl Galié

“En la UNLP los estudiantes tienen mucha injerencia”

Paul Galié, un ex militante universitario que ocupó importantes cargos políticos en Provincia y Nación nos comenta sus apreciaciones sobre la militancia universitaria.


Cuando el celular deja de sonar e interrumpir el comienzo de la nota, Paúl Galié, quien fuera un representativo militante de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, se dispone a dar su parecer sobre la militancia universitaria. En su oficina del ANSES, en la cual ocupa el cargo de Gerente, Galié sostiene: “El origen de la militancia universitaria se da, a mi criterio, de dos maneras. Unos son los que ya cuentan con la experiencia de los colegios secundarios o partidos políticos y continúan en las facultades. Otros, en su mayoría del interior, comienzan a acercarse a los Centros de Estudiantes en busca de apoyo o amistad, por su sensación de desarraigo”.


- Paúl ¿Qué incidencia tiene esa militancia en los alumnos?

La significación hacia adentro, sobre la vida educativa del alumno dentro de la institución, es notable. Se dan varias reivindicaciones estudiantiles a través de las agrupaciones, sean de la conducción o no. Desde una nota que un profesor no pasó, hasta la decisión de cambiar el plan de estudios. Además, en la Universidad Nacional de La Plata, los estudiantes tienen mucha injerencia.

- ¿Qué sucede con los estudiantes que no se involucran en ninguna agrupación?

- Todos tienen opinión, voz y voto en cada uno de los organismos político- educativos de la universidad aunque muchos chicos no participen en las distintas agrupaciones.

- ¿Cómo ha ido modificándose la situación desde la democracia?

- Además de bajar notablemente el compromiso, las décadas de los 80’ y 90, principalmente esta última, han sido de desidealización. En los 90, se dejó de creer en la militancia y en cualquier ideología, inclusive en el peronismo, cuando el gobierno de turno supuestamente era peronista. Pero, poco a poco fue cambiando nuevamente y hoy, se está sumando más gente a la militancia universitaria. No es algo casual, ya que en el mundo existe un mayor compromiso con la política, es paulatino pero real.

El ex director de Asuntos Universitarios, durante la intendencia de Julio Alak, remarca que “no hay que presionar a los estudiantes para que estén comprometidos al ciento por ciento como en los 70’. Estos chicos son los que se criaron en un ámbito despolitizado, en que la concepción de la militancia es relacionada a la vagancia, y sería no entender la realidad”. Por otra parte, añade: “Hay que apoyarlos, ayudarlos en los detalles, lograr que se interesen por su cuenta. Podés organizar un torneo de fútbol o solucionarle un problema de inscripción, y tal vez se convenza en participar”, explica quien en su Punta Alta natal, antes de ser adolescente ya participaba junto a su padre de la esfera política de su club de básquet barrial.

- ¿Por qué la mayoría de los políticos actuales han pasado por los centros de estudiantes universitarios?

- Por la vocación. A quienes realmente les interesa la política, sus relaciones y la militancia, encuentran un lugar en los centros, en una edad clave como para intentar cambiar las cosas. Mientras no se convierta uno en estudiante crónico –admite y recuerda con arrepentimiento esa experiencia-, es fundamental ese paso. El pragmatismo, la velocidad en el momento de resolver las cuestiones. Esa es la dinámica que después uno aprovecha cuando es partícipe de una gestión política.

- En un ambiente de tanto confrontamiento, ¿Cómo se convence de la diversidad?

Gracias a Dios existen muchas y distintas agrupaciones. Cada una con su historia, con su lógica. Hay que conocer a cada una y respetarla pero saber de donde viene. Es muy bueno y necesario que exista la variedad. La rivalidad, en nuestro país con tintes futboleros, mientras no alcance la violencia es buena.

- ¿Cómo debe actuar la oposición?

- Desde mi experiencia personal, creo que la oposición puede actuar de dos maneras. Una es brutal, de confrontamiento, aunque no he tenido buenos resultados de esa forma. La otra, y la que recomiendo, es la de propuesta y realización. Las falencias de quien dirige, uno las detecta y las lleva a cabo. No se queda sólo en la queja, en la crítica. De esa forma, se suplen los déficits y se logra una mejor gestión.

Por Ignacio Catullo y Federico Tello de Meneses

Militancia en Universidades públicas (opinión)

La Militancia Universitaria en las Facultades Públicas

Es imprescindible que los centros de estudiantes tenga sus ideales inspiradores

Las agrupaciones estudiantiles surgieron ya hace 90 años de la gesta estudiantil de 1918, en Córdoba. A partir de ese instante, comienzan a abrirse canales de confluencia y comunicación entre las organizaciones estudiantiles y sindicales.


Además en ésta década, el movimiento estudiantil comienza a ver nuevas lecturas.
La Revolución Cubana de 1959, tiene una gran influencia en la Federación Universitaria, que estuvo perdida hasta el 59.

A fines de los '60 y a comienzos de los '70, la FAUDI (Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda), fue la potencia más importante del sector universitario. En la actualidad sigue siendo la más fuerte en el movimiento universitario argentino.

En las agrupaciones, los jóvenes desarrollan diferentes temas, tienen la posibilidad de escucharse, opinar, debatir, encargarse de transmitirlo a la comunidad y que éstas tengan las mismas oportunidades de realizar lo mismo.

“No sólo se dedican a eso, sino que se esfuerzan para que sean cumplidos los derechos de los estudiantes, por la igualdad, de poder expresarse libremente sin estar atado a ningún poder, como por ejemplo: la política”, según una alumna de la Facultad de Periodismo.

Luego de realizar una encuesta a veinte personas que estudian en la Universidad de La Plata, se pudo observar que había variados pensamientos muy marcados:

1- Según los que no les interesa la militancia:

Algunos piensan que estar en "eso" es una pérdida de tiempo, que no sirve para nada, que lo hacen para molestar y provocar conflictos, prefieren insultarlos sin argumentaciones. Creen que no hace falta formar parte para luchar, que pueden participar de otras formas llegando al mismo fin.

2- Para los que militan

Para ellos, aquellas personas que no participan de ninguna agrupación se encuentran en un error.


Por ésta razón se toman todo el tiempo para poder explicarle a cada joven y adulto sobre sus funciones, ejemplo: entregando folletos, dando charlas o de otras formas.

Mi opinión respecto al tema, es que la libertad de expresión es fundamental para el desarrollo del país. Que los centros de estudiantes tengan ideales que los inspiren a luchar para poder alcanzar sus objetivos, es imprescindible. Pero eso no significa, que no deban respetar los derechos del otro.

La mayoría de las instituciones, están repletas de afiches, e integrantes de las agrupaciones que ofrecen información excesivamente a toda la comunidad.

Sin embargo, creo que los alumnos deberían interesarse un poco más en lo que les transmiten los centros de estudiantes, para llegado el momento de las elecciones, poder elegir correctamente a un candidato responsable y que desee el bien de la Facultad.

Por Romanela Espinoza

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Militancia en Universidades privadas (opinión)

La Militancia Universitaria en las Facultades Privadas

Existen muchos prejuicios sobre las facultades privadas, los más comunes son:

* "El cliente siempre tiene la razón"; "La calidad académica es baja"; "Todo es un negocio"; "Si la meta es recibirse rápido, la universidad privada es la mejor opción"

Sin embargo, otros las defienden basándose en:

* Los regimenes de clases regulares; profesores que no faltan; fechas de inscripción claras; sillas y mesas sanas.

De quince encuestados, la mayoría opinó lo mismo sobre las facultades privadas: "El que paga aprueba" o "Si querés ganarte el título hay que transpirarla, no sólo pagarlo e ir a buscarlo".

Lo cierto es que en éstas facultades se pueden cursar las mismas titulaciones que en las instituciones públicas.

Lo habitual es que la duración de las carreras sean de tres a cuatro años, un lapso más corto que en las públicas. Lo que genera discusiones y controversias. Los requisitos para poder ser admitido, son los mismos que en cualquier facultad: la finalización del secundario también conocido como bachillerato, fotocopias del documento de identidad y una prueba de ingreso para los aspirantes.

Por su parte, una estudiante que alguna vez militó, comentó el rol único del Centro de Estudiantes de su facultad y sostuvo que "es un nuevo medio para comunicarnos directamente con la comunidad de la UCALP y ofrecerle información sobre decisiones importantes de nuestra política universitaria, sobre el contexto y los objetivos que las enmarcan".

Además añadió: "Nuestro deseo es conocer esos fundamentos, para comprender y valorar con objetividad, las acciones académicas de las autoridades. Es una buena práctica también para comenzar a formarse como futuros dirigentes con responsabilidad y reflexión. No es un comercio; es un emprendimiento cultural que procura armonizar la búsqueda de la excelencia profesional".

Según otro militante, los centros de estudiantes son una gran oportunidad para realizar un aporte significativo y duradero a la sociedad, para incentivar y consolidar el compromiso de los jóvenes, a través de la unión de los centros de estudiantes de las Universidades Privadas Argentinas.

En mi opinión, los centros de estudiantes, tanto de facultades públicas como privadas, tienen el mismo fin, ayudar a los alumnos a poder desarrollarse en lo que eligieron para sus futuros. Si los centros de estudiantes influyen políticamente en la facultad para bien o mal, depende de cada uno, alejarse para comprometerse a defender y cambiar un poco las cosas.

Por Araceli Tula

Logros de la militancia universitaria

Logros de la Militancia

Fundada en 1821, la Universidad de Buenos Aires contaba a principios del siglo pasado con decenas de promociones de egresados, como para pretender estar ausente de la vida política y social de la Argentina..

Aunque con anterioridad, la Universidad había hecho sentir su presencia en el ámbito político a través de algunos movimientos estudiantiles, recién a principios del siglo XX la participación del estudiantado alcanzó logros significativos hacia el interior de la UBA y, a través de conquistas puntuales. Este aporte sentó precedentes para posteriores reivindicaciones y reformas estructurales en la política universitaria, como fue el hito de la Reforma de 1918.

Desde el interior de la UBA, los estudiantes que supieron entender estas necesidades de innovación y las hicieron bandera de protesta lograron generar eco en la gran mayoría de la población. En todo caso, es ya evidente que por lo menos en dos aspectos esenciales, el carácter oligárquico del gobierno universitario e insuficiente nivel científico y docente de las actividades de la Universidad es universalmente aceptado el planteo que llevó al extenso movimiento de protesta.

El resto: apertura democrática, renovación académica, organización estudiantil, integración de la población inmigrante, voces del positivismo; son todas variables que se venían abriendo camino con el nuevo siglo y que se irían imponiendo con el tiempo.

Primeros estudiantes de la UBA que participaron de la reforma

Si bien las protestas de Medicina se presentan como las inmediatamente anteriores a la reforma de 1906, las primeras huelgas de estudiantes de ese período de cambios comienzan en la Facultad de Derecho y datan de finales de 1903.

En rigor de verdad, los grupos estudiantiles en la Universidad de Buenos Aires ya venían organizándose. En Medicina se creó el primer centro de estudiantes en 1900, seguido por Ingeniería (1903) y Derecho (1905), y si bien en un principio asumieron más un papel de tipo social, estarían prontos a cumplir un rol fundamental en el ámbito político universitario, logrando reconocimiento en el ámbito nacional.

El resultado fue positivo para los estudiantes: lograron los cambios requeridos en la toma de exámenes, y además, impusieron la deliberación en los más altos grados de la política nacional, ganaron cambios en el sistema de enseñanza y planes de estudio.

El ministerio a cargo del conflicto se comprometió además, a elevar un proyecto de ley de reforma universitaria. Estos logros, aunque aún no impresa la ley, comenzaban a ser la más importante empresa ganada por los estudiantes.

En 1906, finalmente se modificaron los estatutos universitarios, otorgándoles mayor participación a los profesores pero, por sobre todas las cosas, los movimientos iniciados en la UBA durante los primeros años del siglo pasado sirvieron como antecedente a los estudiantes cordobeses que iniciaron el camino de la democratización universitaria lograda a través de la Reforma Universitaria de 1918.

El logro más resonante de los últimos años es el incremento sustancial del presupuesto destinado a las becas universitarias.

Cabe destacar que, cada Universidad valiéndose de su grupo de estudiantes elegido democráticamente llevan adelante diferentes propuestas y han obtenido logros siempre pensando en el bien común.

Por Luciano Méndez Mas

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Entrevista y opinión sobre militancia

Encuesta sobre militancia


¿QUE ES PARA VOS LA MILITANCIA UNIVERSITARIA?

¿PARA QUE CREES QUE SIRVE?

¿MILITAS? SI – NO ¿POR QUE?

¿QUE OPINAS SOBRES LOS MILITANTES?


MEDICINA:

Ex presidente del centro de estudiantes UNITE, medicina.

1-Para mí es un camino para transformar la realidad universitaria y poder defender la educación y salud pública.

2-Para alcanzar intereses comunes como una universidad abierta al pueblo.

3-Sí, me hace feliz y creo que es el camino para mejorar las cosas.

4-Los respeto mucho más allá de las diferencias políticas y de ideal porque lo defienden con todo argumento tenga a la mano.

Estudiante no militante:

1-Es como un partido político dentro de la universidad.

2-Para ayudar a los estudiantes dentro de la facultad, porque algunas personas no entienden el movimiento y estos facilitan tramites.

3-No, porque no he tenido tiempo.

4-Por un lado está bien, dan su tiempo para ayudar.

Docente:

1-Una pérdida de tiempo, quiero que se dediquen a estudiar y no a hacer política.

2-Por ahí sirve para ayudar a los chicos, pero tampoco es esencial.

3-No milito, por lo anteriormente mencionado.

4-Pienso que deberían estudiar y no perder tiempo.


INGENIERIA:

Militante de la CEPA:

1-Es una herramienta que tememos los estudiantes para reclamar nuestros derechos.

2-Sirve para dar amparo y sostén al estudiante y regular las políticas universitarias.

3-Sí, sí milito, porque lo veo necesario, llevar a cabo mis propios ideales y el del resto de los seguidores.

4-Son personas a las que hay que respetar mucho ya que dedican su tiempo para la victoria de todos y el bien común.


No militante:

1-Para mí son los que están todo el día en el centro y en las mesitas.

2-Para preguntar sobre los horarios, las becas y todas esas cosas cuando no tenes idea de las cosas, ellos siempre saben todo (risas).

3-No, porque no me interesa la verdad (risas).

4-Son buenos pibes pero un toque rompe…joden mucho.

Docente:

1-Es un espacio que tienen los alumnos para desarrollarse como personas, para ganarse un lugar dentro de la universidad y para marcar su ideal político.

2-Para lograr establecer un lapso de comunicación entre las autoridades universitarias y los estudiantes.

3-No, pero de joven me pareció muy importante apoyar a estos grupos de estudiantes. No militaba porque prioricé otras cosas en mi vida.

4-Gente con mucha voluntad que ponen un gran esfuerzo y muchísimo tiempo de su parte para ayudar a otros y en muchos casos sin recibir nada a cambio.


ARQUITECTURA:

Militante de la F.M:

1-Es la herramienta fundamental con la que contamos los estudiantes para hacernos valer en el sistema, una forma de hacer que los estudiantes y las personas sin ideas claras tomen noción de muchas cosas importantes.

2-Un poco de lo de arriba, nosotros desde el centro intentamos lograr un crecimiento en la vida del estudiantes, sea cual sea, pero un crecimiento.

3-Sí, milito. Me encanta, me encanta poder pelear por lo que creo justo. Sinceramente creo que los militantes peleamos en nombre de todos, de los militantes, no militantes, estudiantes y no estudiantes, luchamos por un bien común.

4-Son buena gente, la mayoría, algunos no tanto.

No militante:

1-Son los flacos esos que se la dan de políticos, seguramente logran cosas, pero a mí me cuentan que hablan más de lo que hacen. Así que ni me imagino.

2-Como te dije antes, seguramente logran cosas, o sea, pelean por cuestiones como el comedor y esas cosas, pero para mí que disfrutan más de competir con otro centro que de ayudarnos a los estudiantes.

3-No, no milito porque no lo creo necesario, me interesan otras cosas.

4-Nada, que se yo. Mientras no me jodan tanto con los panfletitos esos todo bien.

Docente:

1-La militancia en las universidades para mí es útil, muchos creen que son innecesarias o peor aún, que son una pérdida de tiempo.

2-No sólo son una estimulación política para los estudiantes, sino que son una herramienta esencial para la comunicación del estudiante con otros organismos de la educación.

3-No, (risas), no tengo tiempo. Pero verdaderamente creo que no estoy hecha para estas cosas.

4-La verdad no sé de dónde sacan tanto tiempo estos chicos (risas), creo que ponen muchas ganas en esto de los centros. Lo mejor para ellos.


OPINION:

Mientras entrevistaba a los diferentes actores de la facultad, noté grandes diferencias entre ellos a la hora de hablar de los centros de estudiantes:

Para los militantes universitarios, los centros, pasan a ser prioridad en sus vidas, aún mucho más que sus estudios. Muchos de ellos trabajan full time en sus respectivos grupos. La dedicación y el tiempo, la voluntad y el esfuerzo, se ven más que reflejados al solo apuntar nuestra mirada a uno de estos movimientos. Cabe destacar la competencia que existe entre estos, una diaria campaña de todos y cada uno con el objetivo de seguir o subir al poder, dependiendo del caso. No es raro ni descabellado decir que la rivalidad y las ansias de subir al poder son tales, que se pierde toda clase de códigos al momento de vender su “servicio”.

Por el contrario, el estudiante que no milita, en muchos de los casos, desconoce cuál es la verdadera función de estas agrupaciones, o mal interpreta su actuar. Este pensamiento es igual en cada una de las facultades donde se ha entrevistado, el ingresante no conoce, el estudiante de años superiores ignora. Los utilizan para sacar información necesaria, como direcciones, contactos, ayudas en materias, entre otras cosas.

Las grandes diferencias quedaron marcadas cuando se entrevisto a los docentes. En cada facultad pudimos ver, tanto blancos, como negros, así como también grises. Personas totalmente a favor, o totalmente en contra. Otros quizá un poco más despreocupadas por el tema, a las cuales la presencia o no de un centro de jóvenes no le cambia mucho la vida. No es la misma opinión la de un docente de medicina que la de un docente de periodismo. El docente de medicina, muestra una personalidad mucho menos abierta a la propuesta, rechazando casi sin argumento pero con excesivo énfasis, el trabajo de los centros de estudiantes. En el caso del docente de periodismo, una persona que en su hablar y en sus ojos se fomentaba claramente la idea de militar, la idea de hacer política, la idea de debatir. Pero sobre todo, la idea de crecer.

De lo que puedo estar seguro, es que estas agrupaciones juveniles no terminan de cerrar en la gente, ni siquiera las personas a favor de estas saben cuál es su principal objetivo, cual es su finalidad. La respuesta más común fue: “ayudar”. A mi entender, es un significado muy abierto, pero es lo que piensa la mayoría del estudiantado.

Personalmente opino que debería hacerse más hincapié en el tema “centros de estudiantes”, creo que estos grupos son más que chicos “que no hacen nada” repartiendo papelitos y jugando a ser políticos. Sinceramente, considero que trabajan en nombre de todos, persiguen intereses de conjunto y se juegan mucho tiempo de sus vidas en pos al bienestar del estudiante. Son nuestros representantes e intermediarios con las grandes autoridades. Debemos tener una noción de lo que estos significan, y respetar mucho más su trabajo.

Por Axel Vegas

Entrevistas en la Facultad de Ciencias Exactas

Entrevistas

Elegí entrevistar a algunos miembros de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, para retomar la temática que venimos trabajando.

A continuación, las entrevistas realizadas a alumnos y graduados de dicha facultad.

Alumno -Estefania Paz.

¿Qué significa para vos el centro de estudiantes, y la militancia universitaria?

La verdad es que la facultad cuenta con tres centros de estudiantes, El pelo de Einstein, Suma y, otra más que no me acuerdo el nombre...Sé que se ocupan de organizar el comedor, los tickets, de extender las bandas horarias en la facultad, nos presentan en el ingreso y se encargan que no estemos tan perdidos. De la militancia ni idea.

Prof. y Lic. en Química.

¿Qué es para usted el centro de estudiantes? ¿O qué significado le aplica ahora?
El centro de estudiantes es una organización democrática importante, de representación gremial de los estudiantes, dentro de una institución como es la facultad.

Creo que, hoy en día, el rol del centro de estudiantes ha tenido un cambio rotundo. En el se centra la rivalidad de las mismas agrupaciones, y los estudiantes lo ven claramente reflejado, y creo que esta situación es el producto del alejamiento de los chicos. El centro de estudiantes también debería preocuparse de incluir e informar de otros proyectos como, muchos proyectos de extensión de los que se pueden participar, por ejemplo, hace unos meses, la facultad llevó adelante un proyecto de extensión que buscaba incentivar la curiosidad científica en los adolescentes.

A través de esta iniciativa, alumnos del Polimodal analizaron junto a los expertos, problemáticas que afectan a sus comunidades. El proyecto se creó hace unos 5 años, y este tipo de proyectos no fueron difundidos, por parte del centro de estudiantes, al menos, como información.

Hoy en día, quizás me equivoqué pero creo que la labor real del centro de estudiantes no fue bien transmitida, o al menos debería replantearse.

Miembro, Centro de estudiantes –Suma.

¿Qué es el centro de estudiantes y la militancia universitaria?

El centro de estudiantes es algo elemental por así, decirlo. Se encarga de muchas cuestiones que van más allá de conseguir tickets para el comedor. Tal vez, al ser de la Facultad de Ciencias Exactas o Naturales piensan que la conciencia social o las mismas problemáticas sociales se alejan del análisis de algún dato o alguna solución preparada pero, la verdad es que mediante el centro de estudiantes se pudo mediar con los laboratorios y químicos de la misma facultad, para la solución de muchas problemáticas.

Por ejemplo, la gente de biotecnología ha creado químicos para que mucha gente que carece de elementos para refrigerar lácteos, puedan agregar a los mismos un producto que permite mantenerlo en temperatura ambiente, o el ensayo de algunas vacunas.

Entonces esto da la pauta que muchas de las tareas que se realizan no son difundidas, tal vez por algunas cuestiones éticas pero, lo cierto es que es muy poco el interés que presentan los alumnos en tratar sobre ellas. Sólo se acercan a preguntar temas de su interés.

También llevamos a cabo proyectos para mejorar los planes de estudio, para que se agreguen materias de filosofía y para que nuestros alumnos, a la hora de experimentar, puedan establecer algún tipo de juicio probando experimentos en perros abandonados o algunos animales, para ver cómo actúan ciertas vacunas en los organismos. Sin embargo, hasta ahora no hemos obtenido respuesta.

Prof. y Lic .en Química

¿Qué opinión puede darnos acerca de las cuestiones éticas que se plantean cada vez que se prueban algunas vacunas o se realizan experimentos?

Frente a eso no puedo dar una respuesta. Esas consideraciones dependen del interés de cada profesional y creo que, van más allá de tener alguna clase de filosofía.

Por Jenifer Díaz